La influencia familiar es fundamental en la determinación del comportamiento sexual de sus miembros. A través de la comunicación familiar se transmiten valores, concepciones, acciones y comportamientos sobre sexualidad. En investigaciones realizadas con grupos de adolescentes y jóvenes se ha podido comprobar que el carácter repetitivo del aborto se produce entre otras cosas, por la incompleta transmisión de funciones y valores sexuales en el proceso de comunicación familiar.
El grupo escolar en el que se desenvuelve el adolescente ejerce gran influencia, y su conducta va a estar altamente influenciada por la opinión del grupo a la hora de tomar decisiones y acometer una tarea. Además, este constituye una vía de transmisión de normas comportamientos y valores, que en ocasiones es más influyente que la propia familia. La actividad sexual en los adolescentes se ha convertido en una norma.
Resultados de algunas investigaciones muestran que la mayoría de las abortistas son estudiantes o tienen aspiraciones de continuar sus estudios, señalando esta causa como motivo del aborto. Retrasar el deseo de tener un hijo en una adolescente escolar es adecuado, pero no es apropiado tener que recurrir al aborto.
El factor biológico repercute en el problema de la sexualidad, por el hecho de que a edades más tempranas ya los adolescentes están capacitados para fecundar, sin tener el desarrollo y la madurez necesarios desde el punto de vista biológico para desarrollar un embarazo óptimo, ni un desarrollo social adecuado para enfrentar la maternidad y la educación de un hijo.